
PLANEANDO EL FUTURO
Alicia llegó a un cruce de caminos y vio a un gato trepado en las ramas de un árbol. “¿Qué camino debo tomar?” Ella preguntó.
“¿A dónde quieres ir?” a su vez le preguntó el gato.
“No lo se”, respondió Alicia.
“Entonces”, dijo el gato, “no tiene importancia qué camino decidas tomar”.
-Lewis Carroll
Es sorprendente lo profundo del pensamiento que en ocasiones se puede encontrar en un cuento para niños. Es muy fácil pasar por la vida sin haber establecido metas o haber planeado nuestra vida. Si realmente queremos realizar nuestros sueños, tener la carrera perfecta y vivir nuestra vida ideal, necesitamos hacer un buen trabajo planeando lo necesario para hacer que ello se vuelva realidad.
Tener metas ciertamente es mejor que no tenerlas, tener metas INTELIGENTES te puede llevar todavía más allá. Mientras comentamos el significado de lo que son las metas INTELIGENTES, utilicemos un ejemplo de alguna persona diciendo “En el futuro quiero tener mi negocio propio desde casa”. Esta es ciertamente una meta excelente, pero realmente no es suficientemente “clara” para asegurar un nivel razonable de éxito.
Si no sabes lo que quieres, no podrás pasar de la puerta de entrada y eso es para desanimar a cualquiera. Pero no estás solo. Estadísticas recientes señalan que el 98 por ciento de los norteamericanos son infelices en su trabajo. Y no es sólo por cuestiones financieras que se mantienen donde están; muchos simplemente no saben que hacer en vez de ello. Esas pesadillas privadas son más comunes de lo que tal ves te hayas imaginado.
Dicen que el único éxito real es poder vivir la vida a tu manera.
Pero, ¿sabes realmente cómo debe ser a tu manera? ¿O cómo descubrir tu misión en la vida? Y, una vez encontrada, ¿qué significa convertir tus sueños en realidad? El objetivo es aparentemente muy simple: Descubrir y seguir tus sueños de una vida que en verdad te “llene”, haciendo lo que te gusta.
Pero, si estas esperando encontrar una manera “rápida y fácil” de tomar el rumbo adecuado en tu vida, te vas a sentir defraudado. Si, en cambio, estás esperando tomar el primer gran paso hacia tus sueños, ese es el camino correcto para embarcarte en este excitante viaje.
La gente que realmente tiene vocación, trabajo por un objetivo, no por dinero; trabaja duro, dedicándole largas horas muy a menudo. En la mayoría de los casos esa dedicación y gusto por el trabajo, reditúa en ingresos y satisfacciones considerables; pero, insisto, ese es un “plus” y no el objetivo inicial.
Mirando al Interior
El primer lugar en el que cualquier persona con sueños debe mirar en busca de respuestas es el espejo. Cada quien tiene una definición personal del éxito. Para algunas personas, ganar una cierta cantidad de dinero y ser visto como inteligente, están claramente en la mezcla. Pero, para un número creciente de personas, éxito significa tener mayor control sobre sus vidas. Cuando la revista norteamericana Working Woman preguntó a mujeres dueñas de negocios porqué se hicieron empresarias, la razón número uno fue libertad y flexibilidad, no dinero. En una encuesta reciente conducida por la Asociación Nacional de Universidades y Empleadores también en Norteamérica, los recién graduados dicen que el factor más importante (número uno) en un trabajo es disfrutar lo que haces (“hacer mucho dinero” ocupa el muy distante lugar número nueve).
Empieza en sintonía con tus habilidades. Un buen lugar para comenzar a explorar tu verdadera vocación es mirando hacia el pasado, al tipo de cosas que te gustaba hacer cuando eras niño. Pon atención, también, a las cosas que te gustaría hacer en la actualidad. Si algo te hace feliz, probablemente contiene pistas importantes sobre tu vocación. Si aun no sabes que es lo que te gustaría hacer “cuando seas grande”, comienza con buscar pistas para ello, leer y a investigar sobre el tema.
Empieza a escucharte más a ti mismo y menos a otros. Pablo Picasso dijo una vez, “Cada niño es un artista. El problema es cómo continuar siendo un artista cuando crece.” Desafortunadamente, aun en la niñez, nuestros sueños con frecuencia son rechazados por nuestros padres o por otros adultos. “Si la gente escuchara menos a las personas y, en cambio, desarrollaran los talentos que han recibido de Dios, seríamos una sociedad con más alegría, con menos presiones, con trabajadores exitosos,” dice Barbara Sher, experta en asesoría de carrera.
La gente que ha elegido bien tiene solo dos cosas en común: Ellos saben exactamente lo que quieren y sienten que van en la dirección correcta para obtenerlo. Eso es lo que hace a uno sentirse bien en la vida: cuando tiene dirección, cuando estás dirigido por lo que te gusta; y me refiero a lo que verdaderamente amas.
Finalmente, cuando establezcas una meta, proponte una meta muy ambiciosa. Si fijas una buena meta y vas en busca de lo que realmente amas, tal vez no obtengas todo lo que quieres, pero dos cosas son seguras: No te toma más de una onza de energía soñar en grande, que hacerlo normalmente; y lograrás obtener mucho más si apuntas alto que si lo haces bajo.
Carlos Rodríguez Giacinti
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